sábado, 3 de septiembre de 2011

CARIÁTIDE

No supe encontrar la huella
olvidé también  las respuestas
¿y después qué?  Quizá  un silencio  
una tiniebla cerrada

Otros golpearán la puerta, buscarán la sonrisa
que apretada una vez dejé en el rincón de mis sueños

del hoy, mañana, también del ladrillo sobre otro ladrillo.
quizá    tal vez

Hay un sabor a trópicos calientes en los recuerdos
un mundo de tapices balanceándose
entre vapores          con las manos entrelazadas
blandamente.  Allí mismo.

con la luz de la lámpara en mis cabellos
con pórticos abiertos  y ventanas blancas
entre columnas

Y toda esa música que llena mis oídos como una ráfaga
atravesando un más allá
del tiempo perdido

Ahora, unas voces vienen del mar con el viento
un estremecimiento       el último balanceo
aquí estamos     ¿por última vez?

renaceré

                                 Irene L. Villarino